Cómo se preparan

Los palitos salados de Piavettini son bocados crujientes que resultan un delicioso aperitivo antes de los primeros y los segundos platos. Más cortos y gruesos que los grisines tradicionales, están hechos con harina de trigo y aceite de oliva extra virgen de primera calidad, 100% italiano. Recién horneados, se los envuelve en un paquete que mantiene intacta su fragancia. No se añaden conservantes en la preparación de la masa, que se deja reposar 24 horas para que actúe la levadura.

Del pasado al presente

Para encontrar el secreto del gusto y aroma de estos bocados hay que viajar al pasado, a aquellos tiempos en que la pastelería artesanal era la regla. Los productores esperaban el ciclo de la siembra, el pasar de las estaciones, para, después, fabricar la harina. Se trataba, nada más y nada menos, que de su modo de vida. Esa misma harina, junto al aceite de oliva extra virgen, dan forma a los palitos salados, una tradición que llega del pasado para deleitar el paladar de las generaciones presentes.

En la variedad está el gusto

Piavettini ofrece una variedad de productos, compuestos por ingredientes que son el fruto de una tierra generosa. Con un sabor auténtico del pasado, los grisines vienen en paquetes de 200 y 400 gramos, además de una versión en paquete individual. Tienen semillas de sésamo en la superficie y el sutil aroma que les da el aceite de oliva extra virgen. Excelentes para acompañar cualquier plato, combinan a la perfección con jamón crudo, queso fresco o embutidos, acompañados de una buena copa de vino. Además, la versión Kamut® de los grisines, saludable como ninguna, tiene granos orgánicos con un alto valor nutricional, una importante cantidad de minerales como el selenio, y un buen contenido de proteínas. Además, el grano Kamut® es una buena alternativa para aquellos con hipersensibilidad al trigo.